Los especialistas lo consideran como un “ruido estadístico” que hay que silenciar lo más posible. Del todo, sería lo mejor y si es de la noche a la mañana, lideal. Que millones de personas hayan dejado de ver la gala de entrega de los premios Oscar es a largo plazo negativo, ya que muchas marcas firman acuerdos multianuales. Por eso es que el sonido es molesto: muestra una tendencia de caída general de la televisión abierta.
Para modificar ese panorama los Oscar introducirían la entrega de una nueva estatuilla destinada a “Mejor logro en escenas de riesgo”. Lo que se conoce en Hollywood como los “stunts team”, los equipos de acrobacias que, o hacen las escenas de riesgo con el actor original de la película, o con un doble. Esa clase de film, de acción y aventura, es consumida por público que migró de la televisión a las plataformas digital.
Antecedente casi prehistórico
La Academia añadió una categoría hace 24 años atrás que fue la de “Mejor Película Animada”: la primera ganadora fue Shrek en 2002. Antes de eso, hay que remontarse a 1981 para el Oscar a "Mejor Maquillaje".
Hubo un intento fallido en 2018 en el que se intentó crear la categoría de "Mejor Película Popular", pero la crítica y los miembros de la Academia la destrozaron diciendo que "abarataba" el premio, y tuvieron que cancelarla en menos de un mes.
Mayormente lo que se buscaba era más gente que se sumara a la transmisión y, al mismo tiempo, reconocer áreas que reclaman un lugar tras un crecimiento exponencial. La animación fue en su momento y ahora quienes exponen sus cuerpos para dotar de un realismo extraordinario a acciones que, hasta hace poco, parecían imposibles de lograr.
¿A quién entregarle el premio?
Ahí radica una cuestión a resolver, varias en realidad, por parte de la Academia. El Sindicato de Actores (SAG-AFTRA) ya entrega un premio a los dobles de riesgo, por lo que ya existe un sistema de votación y criterios establecidos que la Academia heredará. Ver a un personaje pegar, golpear, tirarse desde un risco, o pasar de un auto en movimiento a otro requiere un despliegue exclusivo, aparte, como de una película dentro de otra película.
Por eso es la disyuntiva de quien recibiría la estatuilla. Los coordinadores serían los indicados, pero con un sistema que incluiría a todo el equipo “stunts”. Si hubiera un actor famoso involucrado, la Academia presionará para que la "estrella" de la película sea quien entregue el premio. Por ejemplo, que Keanu Reeves entregue el Oscar a sus coordinadores de la película John Wick. El coordinador subirá a recibirlo, pero invitará al equipo de dobles (los que realmente se quemaron o saltaron) a ponerse de pie en la audiencia.
La implementación de la nueva categoría ayudaría a recuperar ese 9% de ausencia perdida en la última edición. Ver mega-estrellas presentando el premio a sus "dobles" genera momentos de mucha emoción y respeto que funcionan increíble en redes sociales.
La Academia anunció que el proceso de votación para esta categoría será gestionado por una nueva rama creada específicamente para ellos. No quieren que los directores o actores voten por "el salto más loco", sino que expertos en seguridad y coreografía técnica elijan lo mejor de lo mejor.
Por eso no es descabellado imaginar que en 2027 se haga una demostración en vivo de un "stunt" en el escenario del Dolby Theatre, al mismo estilo y más impactante todavía que los segmentos en los que se interpretan las bandas sonoras de las películas. Sería uno de los momentos más importantes de la última década y, sin dudas, muy viral que es lo que busca la Academia.